domingo, 6 de diciembre de 2009
jueves, 26 de noviembre de 2009
A la TV
Mintiéndome, mintiéndote, así voy
“Llaman y llaman las flores al sol,
juegan y juegan todos los días al amor.
Si no me llamas, como hace la flor,
te iré olvidando todos los días un poco.”
“Todos los días un poco” – León Gieco
La facultad, la escritura,
la guitarra, la música.
Comodoro, la familia,
los amigos y el mar.
Todo, todo, todo, son nada más que excusas
para no quedarme quieto y avanzar,
en días soleados y también en la tormenta.
Pero, sobre todo,
para no verte más.
(¿Será así mi ceguera?)
Juani (07-11-2009)
martes, 24 de noviembre de 2009
la ezkuza es?
QUEDARME
DORMIR
SOÑAR
DEJAR TODO TIRADO
SALIR
IR A TOMAR CON AMIGOS Y AMIGAS
LLEGAR TARDE
PASEAR
BAILAR
GRITAR
MI CASA
EL MAR
MIRAR
COMER HELADO DE CHOCOLATE
HACER NADA
EN LA CAMA
VIAJAR
PILETA
SOL
FIESTA
LIO
GRITAR
CONOCER A UN CHICO NUEVO
SER
ana victoria sirena
domingo, 22 de noviembre de 2009
Excusas…
- Hola Lau?
- Hola Noe! Cómo estás?
- Todo tranqui, vos?
- Bien, bah, en época de parciales, pero bien…
- Uh, si, yo también, ¡no doy más! Suerte que me hacen masajes seguido, mi espalda está torcidísima de pasar tantas horas sentada…
- Ay, ¡que turra sos! ¿Y cómo va el chongo nuevo?
- Bien, yo que sé, bueno en realidad por eso te llamaba, estoy preocupada…
- ¿Por? ¿Pasó algo?
- No, ese es el problema, no pasa nada, cada vez que hablamos dice que tiene algo para hacer y nos vemos re poco, no me de pelota boluda…
- Claro, excusa tras excusa…
- Si, no sé… Ay boluda, ¿no tendrá novia?
- No, ¡no pienses esas cosas Noelia Beatriz!
- No me digas Noelia Beatriz y sí, estoy segura, si lo pensás cierra todo.
- Bueno, capaz él también está en época de parciales, boluda, vos viste cómo es esto.
- No, no está estudiando, no se me ocurre qué otra cosa pueda ser. ¡Ay, que mala suerte tengo!
- Pará, ¡no te hagas la cabeza al pedo, boluda!
- ¿Vos me ayudarías a averiguar en qué anda? ¡porfis, porfis!
- Si obvio, ¿pero qué querés hacer?
- No sé… Shh, ahí está entrando Martín, igual tipo ocho siempre se baña, después te llamo de nuevo, beso
- Dale, beso.
D'alessio Antonella
viernes, 20 de noviembre de 2009
Se abren las puertas del ascensor dejando ver el enorme cartel: Piso 18. Debajo, el logo donde un sol radiante asoma tras las nubes "...en el año '36, según guía Pehuser, Adam tubo un sueño" .Camina por el corredor que conoce de memoria. Cada pasillo, cada puerta, cada cuadrito con el logo y la frase. Esta vez le rexultó interminable. La puerta abierta del despacho deja ver el perfil perfecto, el cuerpo exuberante y turgente. Pelirrojo.
_ Hola Isabel!
_ Si, pasá! Cerrá la puerta Cómo va todo?
_ Bien... que se yo? Te confieso que me sentí raro al venir.
_ No es la primera vez que te llamo a mi oficina!
_ No, es verdad.
_ Sabes por que te llamo, no es cierto?
_ A ciencia cierta no.
_ "LA EXCUSA"
_ No! Que cagada, no te puedo creer.
_ Eh! Tampoco es la muerte de nadie.
_ No seas irónica Isabel... Que mal!
_ En el año 36, segun guía Pehuser, Adam tubo un sueño. Como reza el enunciado; "LA EXCUSA" te salva...
_ Que me vas a recitar el manifiesto de Adam ?
_ Es el reglamento. Cada nuevo "EXCUSADO" debe escuchar la palabra de Adam para los tales fines, pero no me corresponde a mí quedáte tranquilo.
_ Pero que, ya es un hecho? No tengo opción?
_ Hace un par de años cuando estalla la REFORMA, la ciencia "de salvación" y sus adeptos toman el control de varios organismos...
_ Ya se la historia.
_ Bueno, esos cambios generaron algunas mejoras, pero por otro lado mucha gente quedó afuera. Esto es; sin trabajo, sin hogar algunos, etc. Comenzaron los saqueos, los enfrentamientos entre bandos locales, opositores, las sub-razas generadas por experimentos fallidos y como siempre las eternas violaciones. Ahí nace "LA EXCUSA" con el sentido que hoy le conocemos. En una primera etapa " LA EXCUSA" era solo un implante en la base del cerebro (si querés saber más del tema habla con Rex) luego se fue complejizando y comienzan a realizarse también otras modificaciones al cuerpo del "EXCUSADO". Si bien mi cuerpo ya era excultural, cada cierto lapso de tiempo me realizan alguna que otra intervención quirúrgica, observaciones, estudios... Quieren que mi salúd sea perfecta y que el mecanismo funcione perfectamente, en la misma medida en que quieren que me vea como un pendeja. A partir del implante, con cada acto sexual colaboro con la causa de Adam.
_ Como es eso?
_ Las miles de "EXCUSADAS SEXUALES" en este sector, saciamos casi al 100% de los violadores e incluso a un alto porcentaje de hombres sanos. Eso no solo cambia las estadísticas, hoy las violaciones no llegan al 0,23%, sino que dado que nuestro aparato sexual fue modificado, lo que "recaudamos" va a un banco de esperma para su análisis, alteración genética y/o almacenamiento según el caso.
_ Para, para por favor. Es una mierda.
_ Pensá que "LA EXCUSA" tiene un rol clave a nivel humanitario, y por otro te exime de cualquier otra tarea o compromiso que no sea el asignado por el implante. Y esto es elegido en función de nuestras inclinaciones. A mí me encantaba coger y coger, pero no me era nada fácil. Los horarios de trabajo, la familia, los cuidados... Ahora, con "LA EXCUSA" es lo único que tengo que hacer, y vaya si lo hago.
_ Puedo elegir si acepto o no?
_ En realidad no. Fuiste nominado para un plan piloto, el más ambicioso hasta el momento. "Materializar el imaginario". Por tu condición de gourmet, entraste en la variante; "LA EXCUSA DEL HAMBRE".
_ "LA EXCUSA DEL HAMBRE" ?
_ Si. "Cada vez que come un rico, come un pobre". Cada vez que tengas necesidad de comer, el plato que te imagines, se va a materializar en tu mesa y en la mesa de cada hogar carenciado. Sin necesidad de la materia prima, ni de su elavoración. O sea; te imaginás un asado y aparece un jugoso corte de costilla. Real, con sus proteínas y grasas, pero sin necesidad de que haya existido la vaca, ni el carnicero. Que tal! Brillante verdad?
_ Si creo que si.
_ Igualmente tu especialidad serían las pastas. O no?
_ Bueno, veo que me han estado espiando. Y cómo...
_ No... no se como hacen, cualquier cosa habla con Rex, como te dije. Si bien hay informacón secreta algo te puede aclarar. Para empezar vas a disponer de un menú fijo; # Agnolotti de ricota a los cuatro quesos # Canelones a la Rossini # Capellettis de pollo y jamón # Fideos al horno # Fusili (Fussilli) # Gombots de ciruela con guarnición de repollo colorado salteado con panceta # Lazaña (dos recetas); a) verdura y parmesano. b) carne de vicuña cortada a cuchillo, provolone y queso rayado de la casa con gratinado final. # Malfatti # Mostacholes con salsa de anchoa # Ñoquis albaneses # Ñoquis correntinos # Ñoquis de papa a la piamontesa # Ñoquis a la parisién (dos recetas a definir) # Pasta lituana # Ravioles sorrentinos a la crema # Tallarines de nuez (plato vienés) # Tallarines verdes de pesto con salsa de azafrán # Turteles # Vermiccelli a la anchoa, y un plato de vanguardia; # Halusky (checoeslovacos) con guarnición de arenques escavechados.
_ Quiero cogerte la cola.
_ Como querés que me ponga?
Sentado a la sombra de un Hombú finlandés ya extinguido (réplica realizada en la universidad del Rosario utilizando la técnica de Foster) que se encuentra en la plaza central de Tunaspunco, a cincuenta kilómetros de la capital de Santiago del Estero, cedido en el marco del programa; "Te acordás de este árbol?" se ajusta la cervilleta al cuello de la camisa. Si bien a último momento dudó, optó por lo que había pensado en la mañana ( y que tubo que guardar en la cámara Freezz); # Paella a la valenciana. Hummm...que aroma! Que acierto fue pedir el cambio a "Mariscos y frutos de mar". Agita el sobre de vino blanco. Se recuesta en una de las raíces pensando que ropa usar a la noche, cuando llegue Isabel con un par de amigas.
Emiliano Cerman
domingo, 15 de noviembre de 2009
De un tiempo a esta parte estaba notando cambios en su comportamiento habitual. Sentía que ya no era el mismo de siempre: cualquier propuesta que vivenciara como un deber ponía en marcha un mecanismo automático que lo hacía escupir pretextos y justificaciones a quien fuera necesario. Era inevitable. Todos los días se preguntaba: ¿alguien más tendrá el no a flor de piel?
Cuando era más chico, la mayoría estaban relacionadas con las vueltas a casa tarde (o demasiado temprano) después de las salidas y culpar a todos los amigos fumadores frente a los gritos de mamá por el tremendo olor en la ropa. Otras tantas para zafar de la fecha límite de alguna tarea y no tenía recuerdos de haber rendido un examen el mismo día que había designado el profesor. Ya siendo más grande, había rechazado todos los trabajos que implicaban madrugar toda la semana (¿y cuál no?). Se daba cuenta de que dormir en cualquier transporte público se le había hecho un hábito desde que empezó a implementarlo para no darle el asiento a nadie. A esto le había agregado el detalle de los anteojos de sol, por si andaba distraído en el viaje y tenía que cerrar los ojos de golpe, ante la sorpresa de una viejita, una embarazada o cualquier otra persona que pudiera obligarlo a mostrar un poco de caballerosidad.
En el último año había reducido al máximo su vida social, excluyéndose de cualquier tipo de reunión, cumpleaños, charlas de ascensor (¡bendito sea el mp3!), responder al pedido de acompañar a un amigo a algún lugar y siempre barajando alguna de estas posibilidades: malestares o síntomas de alguna enfermedad terminal, trabajo excesivo (¿qué trabajo?), impostergables compromisos familiares, cumpleaños familiares, la muerte de familiares (nunca un tío había muerto tantas veces), “no, no estoy en casa este finde”, “me compré un perro y todavía no se queda solo, viste?” y la entrañable responsabilidad de la tecnología: “¡Te juro que nunca recibí el mail/sms!”. Llegó a imaginar que era capaz de discutir con el mismísimo San Pedro, en las puertas del cielo, interminables razones para no tener que entrar a vivir allí eternamente, si era lo que le tocaba en suerte (o en desgracia).
Poco a poco lo que deseaba cada vez que oía sonar su celular o que veía una cadena de mails en su casilla organizando una salida se había hecho realidad: todo eso dejó de pasar. Nadie lo llamaba, nadie lo tenía en cuenta; todos se habían olvidado de él. Fue entonces que creyó que había muerto un día, sin darse cuenta, que San Pedro lo había maldecido por creer que podía desafiar su autoridad, por lo que su alma en pena vagaba invisible en el mundo de los vivos. Creyó que para romper el maleficio sólo debía rezar sin pausa y en voz alta (muy, muy alta) cualquier oración, siempre mirando al suelo, porque ya no era digno de alzar la mirada. Y es así que desde hace meses anda encorvado, día y noche, vociferando padrenuestros, credos y avemarías en cada esquina de la ciudad.
Naty. (Moro)
viernes, 13 de noviembre de 2009
Cinco excusas baratas, cinco
Yo iba a venir, pero no pude. Cuando estaba llegando me acordé de algo que en realidad me había olvidado. Sí, me acordé que me había olvidado de mí. No sé cómo ni cuándo, pero esa sensación de vacío hizo que me detuviera, acá no más, en Marcelo T. y Uriburu. Así que pegué la vuelta. Cuando llegué a casa tampoco me encontré, busqué en la cocina, en el baño, en el cuarto, hasta en el tacho de basura, pero nada. Le pregunté a mis vecinos: “disculpen, ustedes por casualidad, ¿me vieron?”, y sus miradas perplejas me proporcionaban más incertidumbre.
Entonces, ¿cómo pretenden que traiga escrita una excusa si todavía no me encontré a mí?
Segunda:
“Mi amor, ¿acaso no es el día más feliz de nuestras vidas?”. Silencio. Incomodidad. Respuesta–ruptura: “Bueno... ––se frota la nuca, mira hacia el suelo––.Yo en realidad me casé con vos para obtener la ciudadanía de la Comunidad Europea”.
Tercera:
“Yo iba a traer la consigna sobre ‘La excusa’, pero podés creer que dejé los papeles en la mesa y me los comió Chuchuno”.
Cuarta:
“No es que me vaya mal. Es que no me entienden”. (O mejor: “No pienses que estoy loco, es solo una manera de actuar”, pero esta excusa le pertenece a otro).
Quinta:
Por eso escribo
Siempre es tan fácil escribir, porque cuando escribo me escapo de lo que tengo que hacer, y voy hacia nuevos (viejos) mundos creados en el papel. Cuando le escribo a ella, es para no enfrentarla, entonces la escritura es cobarde. Ahora debiera estar estudiando, entonces la escritura es recreo. Cuando escribo en la internet, sencillamente webeo.
Pero, fundamentalmente, escribir es mi excusa para mentir. Excusa para decir lo que me plazca, y que solo sea tomado como lo que es, un escrito. (Un escrito excusa). Por ejemplo: inventaría cualquier excusa solo para estar con ella: “te tengo que contar algo muy importante” (mentira, excusa poco creíble); “¿te parece si nos juntamos a estudiar?” (más mentira todavía, dada mi conocida predisposición a no estudiar). Cuando se me ocurra alguna buena excusa ––“usted no está ni comprometida, ni casada, ni nada. ¿Por qué no charlamo’ un ratito, eh?” ––, te aviso.
Juan Ignacio Domínguez.
(11/11/2009)
jueves, 12 de noviembre de 2009
Excuse me
Me salvaron de inventar una excusa ya que ustedes el otro día dijieron que había que llevar chiquisientas copias del texto de La Salud Médica por quinta vez consecutiva.
Les iba a comentar que me había quedado sin tinta en la impresora.Que la fotocopiadora estaba cerrada.
Que me olvide.Pero el último mail que ustedes mandaron, me alivió de tener que buscar una disculpa.
Realmente no hay cosa más aburrida que volver hacer copias sobre el mismo texto