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viernes, 20 de noviembre de 2009

La ultima Carta
Una luna redonda y hermosabrilla tras los barrotes de la ventana.La hoja en blanco, y el lápiztirados en el suelo.
Los cargos? escribir supongo.Ser poeta... Pensar diferente,vivir diferente. Amar, pensar, vivir...
Mañana es el día.
Talvez sea el encierro, la cárcel,el peor de los agujeros.O talvez termine mañatado en las vías del tren.
Que importa.
Que importa el consejo.La amenaza.Miro el papel en blanco,la luna... no voy a escribir nada.

Emiliano Cerman

sábado, 14 de noviembre de 2009

Carta sobre el exito

A mis amigos…los cabrones que quiero, ahora que estoy volando alto y solo, cerca del mayor éxito de mi vida después de conocer a ustedes, me refiero a mi muerte (por que no hay nada mas rock&roll que morirse) mejor aun si es viajando solo en mi helicóptero privado hacia el triangulo de las bermudas después de pasar mis últimos días en la "isla utópica" de los barbones insurgentes, con un fix de la mejor heroína, un habano "Montecristo" y una botella de "le voyage de delamain" que luego de ser bebida es donde quedara esta carta dedicada a vosotros que espero puedan encontrar, por que la vida es una botella que hay que vaciar, pero siempre con un mensaje por dentro.

Me acuerdo cuando salíamos en equipo a ganarle a la noche concupiscentes y delincuentes, malcriados y audaces, burros y geniales, caminantes lascivos de los techos, caballeros todos de la mesa para arriba, comediantes improvisados, bromistas empedernidos, insurgentes ladrones de mis carcajadas y de mi Si!, artistas altruistas ultra-exclusivos, a ustedes colegas, socios, panas, hermanos, brothers, locos, ñaños, ñeros , llavecitas, compinches, yuntas, compañeros tripulantes viajeros, lunáticos, marcianos y terrenales, les digo gracias por estar ahí, siempre ahí para elevarme y ponerme a tono, como cuando la tristeza en el área me agarra la camiseta y ustedes convierten en gol ese penalti, por devolverme esa pared, por las buenas y las malas, por quemarse y alumbrarme, por estirarse para salvarme, por tirarme un centro, por los halagos y las difamaciones, la honestidad brutal que los caracteriza, por las puteadas desahuevadoras y sobrarles el reparto, por las andanzas y las enseñanzas, por todo eso y mucho mas se les agradece muchachos, por que con ustedes no hay que hacer promesas, solo memorias y anécdotas, tampoco existe el adiós, solo un nos vemos en el cielo, el infierno o el espejo.

Saludos fraternos y eternos.



PD: Donde sea, como sea y cuando sea, se los espera siempre con los brazos mas abiertos que un paracaídas, el cual se me olvido traer por medidas de precaución!!!


Sir Frankie De Rama.

lunes, 2 de noviembre de 2009

La última carta.


Mamá, no llores, mamá, tratá de calmarte, lo peor ya pasó, ahora sólo hay que despedirse. Dejá de llorar y por favor prestá atención, que ésta es la última carta que esos hijos de puta me van a dejar escribir. Suerte que estoy volcando esto en papel, porque el nudo que tengo en la garganta, combinado con el agujero que ahora vive en mi pecho, no me dejarían hacer otra cosa que llorar y sollozar incontrolablemente como una pelotuda. Yo sé que sos fuerte, siempre lo fuiste, por lo menos más que yo, eso seguro. Ahora vas a tener que ser más fuerte que nunca, mamá, como Lennon, que se las bancó todas hasta que los hijos de un camión de putas lo mataron. Bueno, mamá, cambiando de tema, supongo que estarás leyendo esta carta con papá, no? No llores vos tampoco, sabés que la muerte nos llega a todos y que, como vos bien dijiste, “podés hacer cualquier cosa, menos evitar las consecuencias”, eso es una de las cosas que más recuerdo de tus enseñanzas. Quiero dejar impreso en este sucio papel blanco (claro, ¡mirá si estos forros me van a traer una hoja limpia!) todo lo que los amo. Traten de no llorar, sabés que en poco tiempo esto termina y yo voy a estar en un lugar mejor, mamá, no creas que ahora sí creo en Dios, obvio que no, no soy ninguna imbécil que se arrepiente de su ideología antes de morir, mamá. Quiero que me cremen, sin excusas, yo sé que vos me entendés, papá. Quiero que me cremen y me tiren en Mar del Plata, no, no, mejor ahí no, sino cada vez que vayas a tu ciudad favorita vas a estar triste, mamá, mejor en otro lugar… decidan ustedes, ¿si?

Y también quisiera que recuerden cómo viví, yo se que estás muy orgulloso de mí, mi amor, y sabiendo que dediqué todos mis esfuerzos, por sobre todas las cosas, a hacer espíritus críticos, almas concientizadas del futuro anodino que les tocó vivir, donde lo único que importa es tener, y no ser, (vos leíste a Fromm, ¿no?) donde lo más importante es disciplinar, vigilar y castigar. Te amo profundamente por ser mi completad, mi todo, mi amor. Y porque vos también sos de esos que inevitablemente piensan y se preguntan el porqué de la supuesta razón de las cosas. Como yo.

Me duelen los brazos, ya no puedo escribir más, Hermanita. Pero no importa, ya dije todo lo que tenía que decir. Sólo recuerda que te quise como a nadie, y que, como nosotras, nunca habrá. Guardo los más felices momentos con vos, y son tantos que el sólo recordarlos me hace sonreír. Sos la mejor hermana del mundo. Ever.

Pienso en tanta gente que hay una fiesta en mi cabeza. Amé a todos y cada uno de ustedes. Ustedes saben. Lean todo lo que puedan y no se dejen convencer por los discursos vacíos que nos rodean persecutoriamente.

Y recuerden que: “Lo mejor que podrás aprender es simplemente a amar y ser amado.”

Gracias.

Adiós.


Antonella D'Alessio

miércoles, 21 de octubre de 2009

Padre de familia - Juani

Buenos Aires, Viernes 16 de Octubre de 2009.
Querida familia:
Sé que no es fácil. Ni para mí ni para ustedes, pero tenemos que entender que es una salida, la única. Es a la vez mi manera de mantenerlos económicamente y de cumplir un sueño personal, y es esto lo que imposibilita mi permanencia con ustedes, con mami, mi amor. Es hora de sacrificarme, porque los adoro y porque es lo que quiero. Entonces ya no ponerme el pantalón del hogar, sino calzarme la minifalda y salir a pelear por el pan. Es por eso que desde el quirófano les escribo mi última carta como Rubén. Los voy a extrañar, por siempre

Papá.

martes, 20 de octubre de 2009

Desde algún lugar, 21 de noviembre de 2014

Durante todos estos años, en los que éste fue nuestro único contacto, respondí a tus cartas con poco interés, debo confesarlo, bastante evidenciado en el carácter monosilábico, pero sin dejar de hacerlo. A partir de hoy va a ser diferente.

Después de pensarlo mucho tiempo, tomé la decisión de escribirte mi última carta, que no sólo es la última que te escribo a vos, sino que es la última que decido escribir en toda mi vida, ya que el simple hecho de hacerlo me recuerda a vos, y eso es algo que ya no quisiera hacer, nunca más. Por lo tanto, acá te la envío, en este día.

Te deseo lo mejor, te agradezco lo que hayas podido darme (que siempre fue “lo que pudiste”). Te quise algunas veces, te odié muchas otras más. Hoy decido no tener que sentir más por vos.

Feliz cumpleaños, papá.

Hasta siempre,

Naty.

domingo, 18 de octubre de 2009

Mi Mejores Deseos

Mi Mejores Deseos
Queridos hijos:
Quería comentarles que está será mi última carta, ya que estoy llegando al
final de mi vida.
Espero que cuiden y eduquen con gran esmero a mis nietos como lo hice yo con ustedes.
Por favor sigan viéndose aunque sea una vez al mes. Ojala no se pierdan las tradiciones
familiares de encontrarse en los cumpleaños, navidades, nacimientos y no dejen de hablarse
por teléfono para comentarse las novedades,no permitan que nada los separe y manténganse
unidos como buenos hermanos que son.
Luego de haberles dicho todo esto deseo que me den las manos con mucha fuerza y me
contemplen hasta que vean que he pasado realmente hacia el otro mundo en el que algún
día volveremos a estar todos juntos como la gran familia que realmente somos.
Se despide con amor
Su madre

sábado, 17 de octubre de 2009

hasta luego

Estábamos mirando la tele en la pieza de FEDE.
Mama: toma Anita esta plata, aparte de la que te da papa, pórtate bien, estas hermosa, yo apenas llego te llamo, cuídalo al chuchuno, dale de comer a la tarde.
Anita: si mamita querida, pásala lindo este fin de semana largo con papa, voy a portarme bien, prometo estudiar y no cortarme mas el pelo
Mama: toma más plata y de paso teñite y cómprate las pastillas, no te olvides de tomarlas a la noche
Anita: si mami, quédate tranquila.
En ese momento llega FEDE y dice, vuelan de mi pieza, Yaa!
Mama: hay, me duele un poco la cabeza
Anita: deben ser los nervios del viaje
Mama: si debe ser eso, me voy a tomar medio trapax mas y me voy a acostar

El avión salía a las 7 de la mañana, a las 5 se iban a ir de casa, pero en el silencio de la noche, de repente se escucha
Mama: ¡mimito me duele!
Yo me levanto como resorte y voy a la pieza de mis padres, mí mama estaba caída en el piso
Mama: (gritando y llorando) me duele mucho la cabeza
Yo: (no sé cómo pude hablarle) ¿sentís algo en las piernas (mientras la tocaba) podes moverlas? Lo pudo hacer, entonces dije, igual llamo ya al médico (y me voy al living)
Mama: recen por mí. Esas fueron sus últimas palabras.
Cuando vuelvo ella roncaba, ya no lloraba ni sufría, solo roncaba
Papá: debe ser el trapax que se tomo recién
Yo: (asentí con la cabeza) si, puede ser
Es increíble como en ese momento la negación es un mecanismo de defensa ineludible.
Llega una doctora, pero nosotros minimizamos el cuadro, diciéndole que estaba dopada
La médica: (se desespera y comete una mala praxis) ¡como puede ser que no se den cuanta que esta en paro!
La llevan al living y en el piso le hace el rcp y le pasa un suero, después repite la maniobra en el hall de mi casa, en ese momento dice ¡se nos va!
Yo: lo calmo a mi hermano y le digo, está exagerando, no le hagas caso
La suben a la ambulancia con mi papa y se van con la sirena a full. Mientras yo y mi hermano en un taxi los seguimos, trato de calmarlo y le digo, seguro que se duerme un rato y después se despierta.
Cuando llegamos al maldito hospital británico, nos hacen esperar sin decirnos nada. Unas horas más tarde, sale un medico y nos dice entre otras palabras, se va a morir, en ese momento me ahogue con mi saliva y todavía sigo ahogada. Nos explica, se le rompió el tronco encefálico y por un par de días va a estar en coma, hasta morir. Es increíble cómo se pasa de la vida a la muerte solo por un instante. Se nos derrumbo el mundo. En ese momento sentí, miedo por lo que vendrá, impotencia desesperación, odio, todo eso y más se siente en un momento así. Lo peor es la desesperanza por conocer el final y por no creer en dios y no saber rezar. Solo atine a hablarle, decirle que vamos a estar bien y que voy a hacer todo lo que cumplí. Ni siquiera pudo escribirnos una ultima carta, la despedida fue como un hasta luego y como que no se quería ir. La angustia que se siente en épocas como estas, aniversarios, días de la madre, hacen que los días festivos pasen a ser días de tristeza.¿Qué puedo decir? El amor de una madre no tiene fecha de vencimiento. Ahora la recuerdo, con mucho amor y tratando de cumplir con lo prometido, a ella y a mí misma. Siendo honesta con mis sentimientos, se que ella está conmigo dándome las fuerzas que necesito. Creo que nunca hubo una carta de despedida, si, un hasta luego, porque sé que cada vez que mi corazoncito empiece a temblar puedo recurrir a ella, en mis pensamientos, donde están sus palabras guardadas. Porque la vida termina, pero el amor no muere
Pero ella una vez me escribió
Querida Anita:
¿Que es lo que una mama puede desear para su hija adorada?
Que crezcas, que madure, que se haga responsable, que aprenda a conducirse sola por la vida, que no se destruya, que ame a la persona que la haga feliz, qué no le tengas miedo a la soledad ni a las frustraciones. Por eso Ana, mi Anita, la luchadora, la dulce, la buenísima, la generosa, la inteligente, te deseo para este año que desarrolles todas tus posibilidades, que seas muy feliz y que puedas enfrentarte a la tristeza de la vida. Que triunfes en la facultad y por ultimo Ana, no seas tan gastadora.







Ana Victoria Sirena

viernes, 16 de octubre de 2009

Epitafio

-"Falleció Julián".
Concreta verdad, quizás la única irrefutable en esta vida, anunciada por Pepe. Me muestra la tarjeta del evento obligado:

Cementerio "Las Puertas del Cielo"
Nos congregaremos a las 12:00 para
celebrar la memoria de Julián Evaristo Soto
-Importantes premios-

-"Genial, genial. Capaz hasta voy de smoking".
-"¿Pero qué decís Alberto? Esto es terrible. Una falta de respeto a su memoria, mas bien".
-"No, me parece genial, un funeral divertido para variar. Aparte seguro fue su idea, sino no iba ni el loro. Me voy, tengo que prepararme bien, nos vemos mañana".
-"Bue, supongo que tenés razón, nos vamos a ir todos al infierno pero felices".
-"No seas tan trágico, ché, dale un último gusto al tío, que ni siquiera lo visitaste en la clínica. Nos vemos".
-"Vos tampoco, no te hagas, adiós pibe".

Al mediodía siguiente, las puertas del cementerio abiertas de par en par invitaban a cualquier pedestre a colarse, claramente a propósito. No soy de leer muchos diarios, pero me enteré por todo medio posible de esto. No sé ni para que nos mandaron las tarjetas personalizadas. Inercia, supongo. Uh, que cantidad de gente, no puedo ni moverme. Me ahorro de saludar a las perfumadas, al menos. Ahora el padre empieza a hablar, mejor, así se quedan todos quietos. Yo intento seguir el sermón, pero siempre desvarío porque cuelgo con alguna pseudo-discusión con el cura que armo en mi cabeza, siempre en buenos términos, y me pierdo. Parece que ahora va a anunciar algo importante.
-Fieles, llegó la hora esperada. ¿Están listos?"
Murmullo (abrbrsisiabrbr).
-¡No los escucho! ¡¿ESTÁN LISTOS?!
-¡Sí!
-¡¡¿CÓMO DICEN?!!
Y otro gigantesco SI seguido de fuegos artificiales y globos coloridos, que bonito ché, espero que el tío los esquive allá en el cielo. La gente está como loca, hasta me contagian un poquito y creo que también grité. Me pareció ver una bandera que decía "JULIO CON VOS HASTA LA MUERTE". Adecuado.
Ahora el cura se dispone a leer una carta, según dice, lo último escrito en vida por el tío Julián:

"Niñas, niños, damas y caballos, agradezco su presencia aquí. Es raro esto de hablar muerto. Me ponen nervioso las multitudes. Encima nunca se me dio por la escritura, y no planeo reincidir por razones obvias. No quiero sacarles mucho tiempo, pero verán, a mí me sobra. No se si alguien acá me conoce, creo que la enfermera, que me da esta última cena con langostas, aprendió mas de mí que todos ustedes juntos, pero para sermones ya está el cura. Así que voy al grano…

(una bomba de estruendo interrumpe súbitamente). El cura se reacomoda y prosigue:

…el premio que vinieron a buscar está bajo sus pies, las palas las pueden conseguir en la entrada…

pero no se pudo seguir leyendo, no se bien que pasó después, porque me tiraron al piso, me dejaron una suela marcada en la cara y casi me cavan el cráneo. Entre medio de tumbas ahora profanadas, gente que intentaba proteger las tumbas de seres queridos y alaridos histéricos de algunos que creían haber dado con el premio, me hice camino hacia donde estaba el cura. No lo encontré, creo que huyó perseguido por una suerte de barrabrava contratado para alentar por Julio, que habrá creído que éste sabía donde estaba el premio. Me apuré a agarrar la nota que el sacerdote dejó caer, en realidad me iba a fijar si el premio no estaba en la dentadura de Julio, o algo así, pero esto me pareció mejor idea:

…igual no las van a necesitar, aunque pueden considerar a esas palas su premio. Lo que acabo de darles es la oportunidad de ver su futuro y pasado al mismo tiempo, consideren esa experiencia el epitafio de una tumba que nunca tendré, y también puedo ofrecerle una pasta frola a quien haya leído esto. Pásese por mi casa, la dirección está al reverso.”

Lafran